Por Manolo Rincón
Para los amantes
del cine, dejo esta entrada de una película que me impactó:
El Álamo de John
Wayne.
Feliz verano a
todos.
https://manuelciudadano.blogspot.com/p/el-alamo.html
Lugar de encuentro de los alumnos del 'Ramiro' que comenzaron el bachillerato elemental en 1957 (tras haber pasado o no por la Escuela Preparatoria), o el superior en 1961, o acabaron preuniversitario en 1964
Por Manolo Rincón
Para los amantes
del cine, dejo esta entrada de una película que me impactó:
El Álamo de John
Wayne.
Feliz verano a
todos.
https://manuelciudadano.blogspot.com/p/el-alamo.html
...por Luis Conde Salazar (Promoción de 1960)
NOTA DE LA REDACCIÓN.-
Nuestro compañero de la promoción de 1960, Luis Conde-Salazar Gómez, a través de la red de circulación de publicaciones que ha organizado para la citada promoción, Jesús Mª Carrasco de Lucas, es lector asiduo de nuestras publicaciones y nos ha ofrecido participar en el blog a través de un mail que acabamos de recibir y nos aprestamos a publicar. Os adjunto su correo:
Querido compañero y amigo,
desde hace un tiempo estoy recibiendo tus correos con notas y trabajos de
antiguos alumnos del Ramiro y la verdad que me gustan mucho y los leo con
detenimiento, me voy a identificar, soy Luis Conde-Salazar Gomez, alumno desde
primaria hasta Preu, acabé en el año 60. Los profesores fueron,
Brañas, Magariños, Pavia, Srta Lucila, Aragoneses, Mindan, …. Y en mi
promoción estaban Martinez Fresneda, Varona, Galisteo, Piernavieja, Fereres,
etc. Yo estudié medicina y me especialicé en Dermatología hasta mi
jubilación en el año 2013 que cumplí la edad. Durante mi profesión fui Jefe del
Servicio de Dermatología Laboral del Instituto Nacional de Medicina del Trabajo
así como Profesor de la UCM. Actualmente dirijo el Museo Olavide, museo creado
en 1870 y en el que hay representadas numerosas figuras ( 663) de cera que
representan las enfermedades dermatológicas de la época.
El Museo está en la facultad de Medicina y es poco conocido,
por ello te envío unos videos para que te hagas una idea y algún otro video de
las publicaciones que se realizan que no solo son médicas sino también
historias del Madrid de finales de siglo XIX y principios del XX. Indicarte que
ahora que pase el verano, en septiembre se reanudarán las visitas, que fueron
suspendidas por el Covid y que estáis todos invitados.
Un fuerte abrazo y espero tu contestación y si lo crees oportuno cuenta con mi colaboración.
https://youtu.be/yuxcnThq1-0 Que es el Museo Olavide
https://youtu.be/QdIIrJfhBwY Museo Olavide
https://youtu.be/TTK2Pdn7l2M Museo Olavide
https://youtu.be/xU1EFVqDPhM Ese lunar
https://youtu.be/dDon9jTtuHg Historia alrededor de un cuadro
POR MANOLO RINCÓN
Feliz verano para
todos. Os dejo un cuento, por si es de vuestro interés leerlo. Un abrazo:
Manolo Rincón.
¿Será cierto que se repite la historia? Esta pregunta tiene respuesta cuando el tiempo transcurrido no es muy elevado y tenemos disponibles elementos de comparación, pero, si no es así, no seremos capaces de contestar. Es algo parecido a lo que nos pasa con el Big Bang; parece que hay bastante unanimidad en el entorno científico de que nuestro universo ha nacido de un fenómeno como éste hace trece mil y pico millones de años e incluso podemos “verlo” gracias a la radiación de fondo de microondas o CMB, que viene a ser la prueba de su existencia. La pregunta impertinente que surge inmediatamente es “¿Y qué hubo antes de ese Big Bang?” Es evidente que no lo sabemos, pero una buena respuesta podría ser “Pues otros Big Bangs, en un ciclo repetitivo que no tiene ni principio ni final”, lo cual nos introduce en ese extraño concepto que es la eternidad.
Pues bien: con la historia ocurre algo parecido. Gracias a evidencias y transmisiones escritas u orales, tenemos una idea relativamente clara de nuestra historia como civilización si nos remontamos hasta los sumerios y a los egipcios, es decir, hace unos cinco mil o como mucho seis mil años, pero más allá nos empezamos a perder. “¿Qué pasó hace doce mil años?”, podría preguntarse alguien con toda la razón, pero sin elementos probatorios nos encontramos con falta de respuestas, aparte de mitos o leyendas. Un ejemplo podría ser el mito de la Atlántida, según cuenta Platón situándolo hace unos once mil años, pero creo que nadie aceptaría ahora mismo que se tratase de historia y no leyenda. Si volvemos a duplicar este tiempo y nos plantamos hace treinta mil años, como mucho podremos deducir que alguien cabal ya existía gracias a las pinturas rupestres como las de Altamira, y además con bastante estilo artístico.
Todas estas disquisiciones nos llevan a preguntarnos si nuestra civilización es la única que ha existido o si ha habido otra muy anterior. Siempre hemos sido muy orgullosos, dando por hecho que nuestra civilización, nuestra Humanidad, es y ha sido la única a lo largo de toda la historia del mundo. Otro llamativo ejemplo es el de las piedras grabadas de Ica, en Perú, sobre las que ha habido un largo debate en cuanto a su autenticidad. Su descubridor, ya fallecido, el Dr. Cabrera, defendía que existió otra humanidad que llegó a convivir con los dinosaurios (es decir, hace unos sesenta millones de años), basándose en los grabados en algunas de estas piedras (hay un total de once mil en su museo de Ica). Y no sólo eso, sino que el nivel cultural de esa civilización debió ser entonces muy alto, al encontrarnos hasta con representaciones de operaciones de cerebro. Recientemente se ha realizado un estudio por parte del CSIC que cifra la antigüedad de estas piedras grabadas en 99.000 años, es decir que nos movemos en el entorno de los cien mil años, lo que ya nos deja al menos lejos de los dinosaurios. No olvidemos la escala temporal: después de esos cien mil años podrían haber existido 16 civilizaciones como la nuestra y tras los treinta mil de Altamira, quién sabe si pudieran haber surgido hasta cinco civilizaciones como la que conocemos; cierto es que no hemos visto evidencias de nada, si nos olvidamos de las famosas y misteriosas piedras grabadas de Ica. A partir de ahí, sólo podemos usar nuestra imaginación.
Imaginemos, pues.
Horacio Carter se había ganado una bien merecida fama de arqueólogo en aquél año de 1920 N.E. (Nueva Era) (*) al haber descubierto restos de una civilización anterior que él llamaba Plastiforme, pues había encontrado algunas evidencias sobre un material que en lo poco que había podido deducir se había llamado “plástico” en una época olvidada de la historia. Horacio tenía un aspecto enjuto, moreno y bigote negro a la moda de la época y su carácter se caracterizaba por una tozudez supina. Había llevado a buen término excavaciones en el norte del continente africano, en una zona en la que nadie hasta entonces se había fijado; sin embargo él había descubierto la parte superior de una pirámide que sobresalía del suelo poco más de cinco metros. Sin embargo, para Horacio una pirámide de ese tamaño no tenía sentido, así que decidió excavar alrededor de la base, encontrándose que la tal pequeña pirámide era en realidad mucho mayor. A medida que profundizaba, se dio cuenta que el terreno estaba formado por multitud de capas diversas, algo que encontró asimismo en otras excavaciones. Este hecho le llevó a desarrollar una teoría sobre los ancestros de la historia conocida de la civilización humana, de la que solamente se conocían los últimos cinco milenios; él estaba convencido de que había existido otra humanidad del doble de antigüedad, es decir, hacía 10.000 años aproximadamente. Había encontrado restos que indicaban que en aquél tiempo debió ocurrir una catástrofe a nivel mundial, con toda probabilidad causada por la caída de un cometa o un asteroide, produciendo una extinción masiva y además de forma brusca, impidiendo que quedasen huellas. Tras el impacto del cometa, lo primero que debió ocurrir fue que la atmósfera se llenó de un polvo oscuro irrespirable que ocultó el sol durante largo tiempo. A esto le debió seguir un periodo breve de glaciación de alrededor de un milenio, seguido de un calentamiento de la atmósfera según iba disipándose toda aquella capa en la atmósfera y dejando paso al calor del sol. La consecuencia de todo ello fue que el hielo acumulado sobre toda la superficie terrestre se fue derritiendo con gran rapidez y causó que el nivel de las aguas subiera del orden de 200 m., dependiendo de las zonas. Había leyendas y mitos en diferentes países del mundo mencionando una época antigua en la que una inundación global había borrado de la faz de la Tierra cualquier vestigio de una civilización anterior, de hecho ya desaparecida tras el cataclismo del impacto del cometa y la glaciación de mil años subsiguiente.
Horacio estaba convencido de que esa civilización había existido y que habría que excavar esos 200 m. para encontrar algún vestigio; él estaba seguro de que deberían haber existido edificios de más de un kilómetro de altura, pero que debido a los cataclismos y terremotos tras el impacto estelar se habrían derrumbado y desaparecido. Bueno, no todos: había una excepción al menos, y era la pirámide que había descubierto y que parecía no tener final. Una masa tan enorme no podría derrumbarse; el problema era averiguar su antigüedad: ¿10.000 años? ¿20.000 años o incluso mucho más? En lo que había visto no existían vestigios de ese material plástico, por lo que deducía que sería mucho más antigua.
El éxito de un arqueólogo es un muchas ocasiones función de su suerte, y Horacio la tuvo. Tan pronto supo que en una pequeña población se había formado una enorme sima, tragándose un camión de gran tonelaje, Horacio ni se lo pensó; reunió a su equipo y se dirigió hacia aquél lugar. Llegó justo cuando el camión ya había sido apartado con cierta dificultad gracias a una enorme grúa, despejando el camino. Uno de los lugareños, muy excitado, le habló de que habían descubierto parte de una especie de puerta en un lateral del fondo de la sima.
Carter se dirigió a su colaborador más cercano, un excelente arqueólogo y antropólogo de nombre José Luis Arteaga.
─ José, debemos proteger esta entrada para que nadie que no seamos nosotros se acerque por aquí. Intuyo que esta puerta nos puede llevar a una tumba no hollada con anterioridad.
─ Pues lo mejor será preparar una escalera de acceso por el lateral de la sima y después excavar. Tendremos que pedir permiso para que el acceso superior esté impedido con una verja con cerrojo y además se nos ponga una vigilancia ─ respondió Arteaga, atusándose el largo cabello que le distinguía.
Ambos se sentían excitados por el potencial descubrimiento; hasta entonces, lo poco que se había descubierto ya había sido precedido por ladrones y no había quedado ningún resto de interés; gracias al hundimiento de la sima, aquello era realmente prometedor.
Los preparativos les llevaron tres semanas más y Horacio ardía de impaciencia. Por fin llegó el gran día; la prensa ya era sabedora del descubrimiento, pero no se había formado ningún revuelo al no haber encontrado nada de interés hasta ese momento. Horacio había contratado a un fotógrafo de su confianza y los tres se dirigieron a la puerta y comenzaron a retirar los sellos que habían colocado. Tras cerciorarse de que estaban allí los tres solos, empezaron a apalancar la puerta para descubrir lo que había detrás.
Tras iluminar con una linterna, vieron que aquello tenía aspecto de ser una especie de antesala, no demasiado grande, con otra puerta al fondo. Lo de mayor tamaño era una especie de mueble sobre el que estaba colocada una pequeña urna o altar de material plástico con la parte trasera conectada por un cable a una conexión en la pared. José Luis dedujo que aquello podría servir para orar o hacer una plegaria antes de acceder al interior de la tumba, aunque no descartaba que en el frontal pudieran verse imágenes. Al lado había una pequeña joya compuesta por una semiesfera dorada sobre la que había lo que parecía un pulsador. Aquello debía formar parte del ceremonial; en efecto, Horacio golpeó con la palma de la mano el pulsador y surgió un sonido alegre que debía servir para llamar la atención y hacer callar a los asistentes. En la pared del fondo se veían los restos de un mueble en forma de cuadrícula con restos oxidados de algo que podrían haber sido llaves, ante el cual quedaban restos de una especie de silla giratoria, permitiendo el acceso tanto a la urna como al mueble de las llaves y la joya del pulsador.
─ Horacio, yo diría que esto es una antesala en la que debería haber un vigilante encargado de permitir o no el acceso a la propia tumba ─ indicó Arteaga, con gesto displicente.
─ Pues no perdamos tiempo; lo interesante debe estar tras la puerta del fondo… de momento me siento algo decepcionado.
Entre que el fotógrafo se hinchaba a hacer fotos, Horacio se acercó a la puerta, que estaba cerrada a cal y canto.
─ Vamos a tener que echarla abajo…
Tras forzar la puerta, segunda decepción: allí no había más que un pasillo y además el fondo estaba inundado de tierra; todo indicaba que el terreno se había hundido a partir de ahí, impidiendo el acceso a lo que hubiera más allá..
Horacio se sintió frustrado; ¡tantas expectativas y eso era todo!
─ No te preocupes todavía; aquí hay otra puerta… ─ exclamó José Luis, al ver la cara de su amigo.
─ Sí, ya veo ─ respondió Horacio ─ pero ésta es mucho más sólida y no creo que la podamos echar abajo como la otra. Tendremos que hacer un agujero…
Dicho y hecho. Al cabo de no mucho tiempo habían abierto un hueco a la altura de los ojos para atisbar lo que habría dentro. Horacio estaba impaciente y acercó su linterna al agujero para iluminar al menos parcialmente el interior, echando una primera ojeada.
─ ¿Ves algo, Horacio?
─ Sí… ¡cosas maravillosas!... ─ respondió Carter emocionado.
Tras lograr forzar la segunda puerta, pudieron al fin ver lo que había en lo que parecía ser la Cámara Exterior de la tumba.
En una especie de baldaquino o dosel cubriendo lo que parecía una Plataforma Ceremonial elástica con espacio suficiente para dos personas, lo primero que se veía era un esqueleto tumbado boca arriba en posición horizontal; Horacio no estaba seguro si se trataba del faraón, pues carecía de una rica ornamentación. “Es posible que el cataclismo haya sido tan rápido que no haya dado tiempo a terminar la preparación del difunto”, se dijo. Al pie estaban dispuestas dos babuchas de tela. A los lados de la plataforma elástica había dos pequeños muebles haciendo juego con el baldaquino; sobre uno de ellos, en el lado del esqueleto, había un objeto bien conservado con información escrita; Horacio se estremeció, pues era la primera vez que un objeto así estaba tan bien conservado que podría ser legible, siempre y cuando se pudiera interpretar. Al lado había lo que parecía una representación de una deidad, con un cuerpo de serpiente flexible y una cabeza orientable; Arteaga objetó que también podría tratarse de un sistema de iluminación debido al cable que salía de la parte inferior. Al lado se veía una misteriosa joya cubierta por una cubierta de plástico y de pequeño tamaño; Horacio no tenía la menor idea de qué se podría tratar; en los bordes aparecían unas teclas. La tecnología parecía muy avanzada y miniaturizada. Por último, también en aquél mueble se encontraba un extraño aparato compuesto de dos piezas unidas por un cable enrollado, cuya función era desconocida para los dos arqueólogos. En el mueble situado al otro lado de la cama se encontraban objetos muy distintos, y que parecían ser recipientes que deberían haber contenido líquidos para libaciones u ofrendas, o bien aceites o perfumes; unos eran rígidos y parecían joyas, pero otros, los flexibles, eran más feos y estaban arrugados.
─ Creo que en este lado debería estar la Reina, pues todos estos objetos al final creo que son cosméticos; me pregunto si eran de uso cotidiano o si, por el contrario, forman parte del rito de embalsamamiento ─ objetó Arteaga ─ Mira, sobre el mueble está colgado un Pectoral Ceremonial, aunque también podría tratarse de una prenda íntima de vestir, dada su forma cóncava, con objeto de embellecer el torso femenino, sobre todo si la Reina tenía ya cierta edad. Me sorprende no ver en esta sala ningún sarcófago…
─ Muy agudo, José Luis… ─ respondió Horacio ─ continuemos observando. ¡Eh, fotógrafo, no olvides que quiero fotos de cada uno de estos objetos para hacer después la debida clasificación y catalogación!
Al fondo de la sala, en una esquina, había una gran ánfora que con toda probabilidad debería ser usada para conservar los órganos internos del difunto, pero estaba vacía.
Lo más impactante estaba al frente; se trataba de un altar de plástico similar al de la antesala, pero mucho más grande. Su forma era rectangular y parecía que todo giraba alrededor de este objeto; debía tratarse de un objeto de veneración. Debajo había espacios sellados para las ofrendas. Horacio empezaba a sospechar que aquél altar podría tener la parte frontal iluminada o incluso permitir ver imágenes; se dijo que más adelante lo investigaría con un científico. Podría también tener relación con el Comunicador Sagrado que el muerto llevaba sujeto en su mano derecha; el objeto era de plástico y contenía infinidad de teclas. El resto de objetos, por primera vez bien conservados a lo largo de la historia, debía tratarse de objetos ornamentales. En las paredes seguían colgados unos objetos planos y rectangulares mostrando paisajes, algo diferentes a los que él estaba acostumbrado a ver; esto podría ser una prueba de su teoría de la catástrofe, pues la naturaleza no siempre se desarrolla de la misma forma. Aquellas plantas que aparecían en los paisajes no eran iguales a las que se podían contemplar en la actualidad.
Al fondo de la sala había otras dos puertas; una de ellas daba paso a un receptáculo vertical en el que había ropajes que debían pertenecer al faraón, aunque no eran especialmente llamativos. Sin embargo, los que debían pertenecer a la Reina, estaban en comparación mucho más cuidados. Debajo de los ropajes había dos receptáculos grandes abiertos con unos asideros móviles y que debían servir para llevar objetos personales del faraón y de la reina. Dentro de ellos, los objetos estaban más deteriorados, pero había unos pocos bastante reconocibles. A Horacio se le aceleró el corazón cuando vio unas pequeñas representaciones con personajes, quizás del propio faraón y de la reina, incluyendo unos niños que podrían muy bien ser de los príncipes. La calidad de las representaciones era buena, y era asimismo la primera vez que podía contemplarse con tanta calidad. Al lado había un objeto negro con una lente, en el que aparecía una simbología que Arteaga copió con cuidado: se leía C A N O N. “No será fácil descubrir su significado”, se dijo Horacio, pero todo indicaba que con aquél objeto podrían realizarse esas representaciones. “Quizás dentro haya más…”, pensó para sí.
Como ya sospechaba Horacio, la otra puerta llevaba a la Cámara Interior, a la vista de la cual se le cortó el aliento; ¡era aún más deslumbrante que la Cámara Exterior! Como Horacio ya había sospechado, allí se encontraba el cuerpo de la reina, esta vez sí dentro de un sarcófago de color blanco abierto en su parte superior y con una superficie muy lisa. El esqueleto tenía la cabeza apoyada en el extremo del sarcófago en la parte que permitía un mejor apoyo para la espalda, todo un detalle para la Reina, pensó el arqueólogo, pero la postura ceremonial en este caso para su enterramiento debía ser con la barbilla sobre el pecho. El cuerpo de la reina llevaba un tocado ceremonial translúcido sobre su cabeza y uno de sus brazos colgaba por fuera del sarcófago. Por encima de éste, se veía un tejido transparente para el ulterior embalsamamiento, asimismo del habitual material plástico, en este caso muy fino y similar al tocado ceremonial; al tocarlo, se empezó a descomponer dada su finura.
En la pared frente a la difunta, sobresalían dos extraños objetos dorados que parecían trompetas; una estaba marcada con el símbolo “C” y la otra con “F”. “Tengo que investigar esto con más profundidad…”, se dijo Horacio.
A la derecha del sarcófago y pegada a la pared se distinguía una Urna Sagrada con una tapa giratoria; no se la veía especialmente ornamentada, por lo que dedujo que su contenido debía ser de poca importancia. A su lado estaba sujeto a la pared el Pergamino Sagrado, enrollado sobre un eje. José Luis se sintió frustrado cuando observó que no había nada escrito sobre él, sino que estaba en blanco.
En una repisa al lado del sarcófago estaban dispuestos en fila varios objetos que servirían para la preparación del cuerpo en su viaje final. No destacaban especialmente por su ornamentación.
Entretanto el fotógrafo seguía con su trabajo, tocó en el hombro a Horacio.
─ Sr. Carter, el objeto identificado como “Canon” en la Cámara anterior me da la impresión que se trata de una máquina de fotografía, aunque desconozco cómo funciona.
─ Pues quedas encargado de la investigación y su posterior catalogación… ─ propuso Horacio con una sibilina sonrisa.
Tanto Carter como Arteaga se sentían frustrados al constatar que no había ya más Cámaras. Si las hubiera, estaban completamente taponadas; tomaron la decisión de seguir excavando.
Al volver a la Antecámara, en una esquina encontraron una especie de cartel; copiando la simbología, lo grabado allí era: “M O T E L”. Como es lógico, no tenían ni idea de su significado, pero podría tratarse del nombre original de la tumba.
Al continuar con las excavaciones, se fueron descubriendo más tumbas, muy similares a la primera, pero todas ellas habían sido ya holladas o estaban en lamentables condiciones.
El descubrimiento de la tumba fue muy celebrado por los medios de comunicación. Carter adquirió gran notoriedad y junto a su amigo Arteaga estuvieron bastante tiempo dando conferencias. Se suscitó cierto escepticismo con respecto a las teorías del cataclismo de Horacio ¡una segunda humanidad anterior a toda la historia conocida y con un alto nivel cultural y tecnológico! Pese a algunas de las evidencias encontradas en la tumba, todavía sin catalogar, era algo demasiado increíble para ser aceptado sin más.
Horacio Carter falleció poco tiempo después asesinado a manos de uno de sus colaboradores, que fue posteriormente internado en un manicomio. Este no fue el único caso; el financiero responsable de las excavaciones murió también al poco tiempo víctima de un cáncer y el fotógrafo se cayó desde un último piso, se supone que por resbalar al hacer una fotografía complicada. José Luis Arteaga se libró de estas misteriosas repercusiones, pero siempre tuvo presente que cualquier día podría ser la siguiente víctima de la ya conocida como “Maldición del Faraón”…
KS, 30 julio de 2021
(*) NOTA: el año 1920 N.E. equivale al año de la era Cristiana 12.029 d.C., asumiendo que en el año 2029 d.C. se produjo el cataclismo astral mencionado, es decir, 10.000 años antes. A lo largo de esos diez mil años, hubo primero una extinción masiva (atmósfera irrespirable), una glaciación de aproximadamente un milenio y un diluvio universal. Con los pocos supervivientes, surgió poco a poco una nueva civilización, de sorprendente parecido a la anterior.
...Por Vicente Ramos
Hoy he presenciado en televisión la
ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y como imaginaréis
mi mente ha volado hacia unos recuerdos imborrables de aquellos dos en los que
participé, México 68 y Munich 72. Las vicisitudes que han pasado estos juegos
hasta poder ser celebrados, muy lamentablemente para todos sin espectadores
presenciales, me han hecho recordar dos situaciones relevantes que se dieron en
aquéllos.
En México 68, la subida al podio de
John Carlos y Tommy Smith con sus puños enguantados en negro me desvelaron una
situación social que yo no conocía en su verdadera dimensión. La segregación de
la raza afroamericana en razón de su color. Gracias al deporte del baloncesto
yo había convivido con diversos jugadores de color, los cuales, incluso, venían
a nuestra casa a comer por ser amigos de José Ramón. El primero de todos fue
Joe Brown, jugador del Estudiantes, gracias a quien pude lucir mis primeros
vaqueros Levi Smith que él mismo se encargó de comprar en el economato americano
de la Base de Torrejón, así como mis primeras camisas Arrow de botones en el
cuello.
Fue, pues, gracias al deporte que yo
no desarrollé ninguna animadversión por las personas de color. Muy al contrario
sentía cierta atracción hacia ellos pues eran grandes deportistas y además eran
universitarios y estaban muy bien formados y educados.
En el Estudiantes también jugaron los
boricuas Ramón Santiago y Víctor Félix, con los cuales también compartí muchos
ratos en las canchas madrileñas.
Cuando José Ramón fichó por el
Picadero, conocí a Teo Cruz y Ira Harge. Debido a que en juveniles jugamos un
partido en el gimnasio de la residencia de militares en San Sebastián de los
Reyes contra los Madrid Knights, descubrí aquellas preciosas chaquetas de los
colleges y universidades americanas que vestían los Knights. Gracias al encargo
de José Ramón a Harge en uno de sus viajes a Usa pude tener una de aquellas
cazadoras.
Cuando en el año 1968 fiché por el Madrisss,
conocí muy bien a Miles Aiken. Él siempre leía con un diccionario y fue una
costumbre que le copié. Uno de mis primeros discos de jazz, gracias al préstamo
de Aiken, fue el Sketches of Spain del Miles Davies Quintet, con su
interpretación a la trompeta del Concierto de Aranjuez. También venía a casa
con su esposa Renée y su hijito Marc, con quien tuve la oportunidad de jugar
siendo ya veterano. Por aquel entonces, en vez de aislarnos bajo nuestros
cascos viendo en nuestra tablet películas o programas grabados, compartíamos,
libros, revistas, y todo el tiempo de viaje eran momentos de convivencia y
aprendizaje.
Comprenderéis ahora por que siempre
fui un integrista convencido.
Ni que decir tiene que hasta el
momento de mi retirada conviví con muchos otros atletas de toda nacionalidad y
condición.
Durante mi segunda presencia en unos
Juegos, se produjo el execrable rapto y matanza posterior de los atletas
israelitas de halterofilia que todos conocéis igualmente.
Aparte de los temas deportivos, para
mi son inolvidables porque supusieron mi primer encuentro, muy doloroso, con el
terrorismo. Los israelitas vivían en un edificio distante de el de la
delegación española unos escasos cien metros. Ni que decir tiene que yo ya era
amigo de muchos de los jugadores de baloncesto, amistad que todavía hoy perdura
y me vanaglorio de seguir manteniendo el contacto con algunos de ellos, así
como de americanos, argentinos, lituanos, rusos y de todas las nacionalidades.
Fue en aquella ocasión que yo vi por
primera ocasión montones de ramos de flores y velones en el portal de nuestros
vecinos hebreos. Todas las delegaciones deportivas los homenajearon tras la
misa que inició la reanudación de los Juegos.
Fue aquella situación un dolorosísimo
e incomprensible encuentro con lo que
después habríamos de vivir en España durante años cargados de plomo.
Con estos dos apuntes intento
transmitiros la capacidad formativa y en valores que el deporte tiene y de los
cuales yo me he favorecido en mi vida y que han supuesto luz y guía de
comportamiento en mis etapas posteriores de la vida.
Punta Umbría Julio de 2021.
Nuestra corresponsal Libertad Siniva ha investigado en
los desvanes de los ministerios dedicados a la benéfica tarea hacernos a todos
iguales y se ha encontrado con el documento que ofrecemos a continuación en
nuestro deseo de mantener al día a la legión de lectores que nos sigue.
https://jmortizblasco.blogspot.com/2021/07/proyecto-de-ley-de-libre-eleccion-de-la.html
Leo las páginas 18 y 19 del diario El Mundo del 13 de junio de 2021, en donde se
relatan unos hechos de violencia doméstica sucedidos recientemente en España.
El artículo más extenso, que ocupa la práctica totalidad de ambas páginas, se
dedica a recoger el auto que la juez de instrucción ha hecho público en
relación con los crímenes que supuestamente cometió Tomás Gimeno en Tenerife y
que han atraído la atención de los medios de comunicación desde que su ex
esposa denunciara la desaparición de las hijas de ambos el pasado 27 de abril.
La magistrada describe la premeditación con que supuestamente Tomás Gimeno planificó los asesinatos que se le imputan con la intención de causar un daño irreparable a su ex pareja que la dejara marcada para el resto de su vida. Esta intención es calificada por el periodista de “violencia vicaria”, que es la novedosa expresión que utilizan ahora los que se aplican en comentar estas cuestiones para calificar el comportamiento de quienes matan a sus hijos con el objeto de vengarse de su cónyuge.
La madre de las niñas desaparecidas, Olivia,
de seis años, y Anna, de un año, ha estado dando a conocer vídeos de sus hijas
con el propósito de que la gente no se olvidara de ellas, hasta que el pasado
día 10 de junio apareció en el fondo del mar el cuerpo de Olivia,
acontecimiento que ha conmovido a la opinión pública y que ha dado lugar a la
convocatoria de múltiples manifestaciones de repudio, promovidas por
organizaciones feministas, para rechazar lo que ellas llaman violencia de
género, además de una cascada de condenas de destacadas personalidades
políticas.
Como incisos al artículo del crimen de
Tenerife, en la página 18 de El Mundo
encontramos tres noticias relacionadas.
El primer inciso da cuenta de que un hombre de 35 años ha sido arrestado el 12
de junio en Marmolejo (Jaén), acusado de haber atropellado mortalmente a su
pareja, aunque fue él mismo quien avisó a la policía de lo ocurrido, y, en
segundo lugar, da también cuenta de los avances en la investigación de la
muerte el pasado 3 de junio en Estepa (Sevilla) de Rocío Caíz, la joven de 17
años asesinada por su pareja, de 23 años, que ha confesado la autoría del
crimen. Ambos sucesos se enmarcan en la
llamada violencia de género, porque los autores son varones que han atentado
contra mujeres.
El segundo inciso habla del asesinato de
Yaiza por parte de su madre, y, para obtener más datos, acudo al número de OKDiario, del 12 de junio de 2021.
Cristina Rivas, de 35 años, es madre de
Yaiza, de 4 años, a quien mató el 31 de mayo de 2021. OKDiario
relata que la noche del domingo 30 de mayo Cristina Rivas suministró
Lorazepam a su hija con la intención de
matarla en su domicilio de Sant Joan Despí (Barcelona). Yaiza no despertó por
la mañana, pero continuaba con vida, por lo que su madre le puso una bolsa de
plástico en la cabeza y la remató, según ha confesado ella el viernes 11 de
junio de 2021 ante el juzgado de instrucción nº 7 de Sant Feliu de Llobregat
(Barcelona). Continuando con su declaración, Cristina Rivas reconoció también
que, después de asesinar a su hija, telefoneó al colegio y dijo que la niña no
iría a clase porque estaba enferma, tras lo que tomó pastillas hasta perder el
conocimiento. Después, la abuela de Yaiza encontró los cuerpos de madre e hija
y llamó a los servicios de emergencia, que pudieron reanimar a la madre, pero
nada pudieron hacer por Yaiza. Finalmente, Cristina Rivas declaró que había
acabado con la vida de su hija para vengarse de su ex pareja y padre de Yaiza. OKDiario cita fuentes cercanas a la familia que
aseguran que Cristina Rivas chantajeaba a su ex pareja para retomar la
relación. Igualmente, OKDiario afirma que «la familia del
padre de la niña está molesta por el silencio generalizado que han mostrado las
administraciones y los medios de comunicación respecto al asesinato de la
pequeña Yaiza. Sólo el Ayuntamiento de Sant Boi de Llobregat lanzó un
comunicado de pésame y de apoyo una semana después del trágico crimen […]. El
portavoz de Vox en en el Congreso, Ivan Espinosa de los Monteros, ha asegurado
este sábado que hay que exigir el mismo nivel de “repulsa” para casos como el
de Olivia y Anna, así como para el de Yaiza, ya que en ambos las víctimas son
menores que son utilizados por los progenitores para hacerse daño mutuamente». El artículo
termina con una referencia a la “violencia vicaria”.
Nos enfrentamos a dos sucesos casi
simultáneos con gran semejanza entre ellos: en ambos, un progenitor asesina a
su propio hijo con la intención de hacer daño a su cónyuge, eso que se denomina
violencia vicaria, pero entre ellos, no obstante, existe una pequeña
diferencia, que, en el caso de Oliva y Anna, el presunto asesino es el padre,
mientras que, en el caso de Yaiza, la asesina confesa es la madre, y esta
pequeña diferencia es aparentemente el motivo de que la muerte de Olivia y la
desaparición de Anna hayan dado lugar a declaraciones de personalidades y
manifestaciones numerosas mientras que la muerte alevosa de Yaiza prácticamente
ha pasado desapercibida.
El caso de las niñas de Tenerife ciertamente
ha despertado un interés colectivo, por el empeño que puso su madre en publicar
fotos y vídeos de sus hijas con el fin de que la opinión pública no se olvidase
de su desaparición, pero esto no debería ser relevante a la hora de juzgar
sobre la gravedad de los acontecimientos, y ambos acontecimientos son, en
efecto, ejemplos de violencia vicaria y deberían merecer la misma condena de la
opinión pública, pero, entonces, ¿por qué se clama por doquier contra la maldad
de Tomás Gimeno mientras que la maldad de Cristina Rivas únicamente ha merecido
un comunicado de pésame del ayuntamiento de Sant Boi de Llobregat y el pronto
olvido de los medios de comunicación, que apenas se han ocupado de semejante
felonía? La respuesta cabe encontrarla en los intereses de aquellos que
controlan el discurso, y que son en definitiva quienes determinan qué
comportamiento es perverso y qué comportamiento simplemente es un acto
deplorable, pero comprensible.
Siempre ha habido controladores del discurso
y del juicio moral al servicio del poder. Durante siglos, la Iglesia Católica
ha desempeñado este papel, pero hoy en día su mensaje tiene poca trascendencia,
como demuestra el hecho de que la Iglesia defienda que el aborto va contra los
derechos humanos –lo que, además, es de sentido común, porque el nasciturus es humano– y, en cambio, la opinión
mayoritaria de hoy en los países de tradición cristiana es que más bien la
práctica del aborto es ella misma un derecho humano, o, mejor dicho, femenino.
Esto que acabo de exponer nos permite descubrir quiénes son los actuales
controladores del discurso.
Dichos controladores son los políticos que
sostienen una ideología buenista y que emplean todos los medios a su alcance
para mantenerse en el poder, convenciendo al pueblo de que lo correcto es sólo
lo que ellos propugnan; como ellos propugnan el feminismo, la consecuencia es
que los hechos aberrantes que merecen rechazo son los protagonizados por
varones, que ejercen una violencia de género contra las mujeres y
cotidianamente se lleva un registro público y publicado de todas las mujeres
que han sido víctimas de su compañero del sexo opuesto. Dado que hay que
insistir en la situación de opresión de ellas, no conviene reconocer de ninguna
manera que, en ocasiones, ellas también ejercen violencia, y, por eso, estos
actos como el acontecido en Sant Joan Despí se minimizan, y, a la vez, se
magnifican los actos protagonizados por hombres. El objetivo es crear agravios
a los que las feministas se acogen con el objeto de reclamar mayores cuotas de
poder para ellas, y para los varones que se aprovechan del discurso
reivindicativo del papel político de la mujer con el fin de obtener más votos
femeninos. En realidad, nuestro orden político hace mucho que dejó de
discriminarlas, como prueba el hecho de que la mitad de los miembros del
gobierno presente sean mujeres, sin embargo, se saca rédito de este discurso y
de los agravios que crea, con la triste consecuencia de que discrimina a los
varones y es injusto con las víctimas de lo que podemos llamar violencia de
género feminista.
Habrá quien califique este artículo como
machista, que es una manera de no decir nada, sino de pegarle una etiqueta
reprobatoria que sirva, una vez más, para controlar el discurso.
22 de junio de 2021.
...Por Kurt Schleicher
INTRODUCCIÓN
La paleoantropología resulta ser una ciencia fascinante. Más de uno se habrá hecho preguntas como las siguientes:
- ¿Cuáles son nuestros ancestros?
- ¿Desde qué momento se considera al hombre como evolución del mono? ¿Cuándo se separaron monos y hombres?
- ¿Qué son los homínidos? ¿Y los australopithecus?
- ¿Cuál es nuestro primer ancestro inteligente? ¿Cómo y cuándo se produjo el “click” de la inteligencia humana o es ésta fruto de la evolución?
- ¿Cómo podemos completar el rompecabezas de la evolución humana?… y otras muchas.
La fascinación por la paleoantropología me apareció a finales de los años setenta, con ocasión de un viaje a Toulouse; en aquella época había que volar haciendo escala en París, que es lo mismo que a ir de Madrid a Burgos pasando por Vitoria. Pero me vino bien; aproveché para visitar el Museo del Hombre, justo enfrente de la torre Eiffel. La estrella del lugar era una tal Lucy; se anunciaba como nuestro ancestro más antiguo, con 3,2 millones de años de antigüedad, que me pareció entonces una barbaridad. Me sorprendió que el esqueleto estuviera casi completo, cuando los demás fósiles humanos solían ser cráneos o huesos sueltos. Debía andar erguida. Me sorprendió su tamaño; medía poco más de un metro de altura y su cráneo era muy pequeño. ¿Sería una niña? Su descubrimiento era muy reciente; databa del año 1974, por un tal Johanson, paleontólogo estadounidense. Al parecer, Lucy se hizo tan famosa por romper todos los esquemas anteriores de antigüedad sobre ancestros del ser humano.
Ahora ya han pasado más de cuarenta años desde entonces. ¿Cuál es la situación actual? ¿Seguiría siendo Lucy nuestro ancestro? Eso es lo que trato de desvelar de la forma más simple posible, porque si no me podría salir todo un libro…
PARA CONTINUAR LEYENDO:
http://interesactualidad.blogspot.com/2021/06/homo-ancestro.html
...POR ELOY MAESTRE
El argentino Jorge Luis Borges (1899 – 1986), extraordinario cuentista (El Aleph, Emma Zunz, El inmortal, Hombre de la esquina rosada), poeta y ensayista, fue también un notable editor, apoyando su erudición en su dominio de tres lenguas básicas occidentales: español, inglés y francés.
En una edición exclusiva para Ediciones Orbis de la editorial Hyspamérica, Borges recibió el encargo de seleccionar ochenta obras de la literatura universal que conformasen la llamada Biblioteca Personal.
La atracción de Borges me impulsó a adquirir el primer ejemplar de su Biblioteca en el año 1986 y de ahí en adelante los compré todos. Este es un hecho insólito en mi vida, ya que no siendo nada proclive a las colecciones, adquirí esta por primera y última vez.
La colección contiene gran diversidad de títulos sin tratar de establecer ningún canon, como él mismo advierte en el prólogo general que antecede a todos y cada uno de los volúmenes seleccionados. Un buen número de novelas, libros de cuentos, poesías, ensayos, libros religiosos y filosóficos de culturas de todo el mundo discurren por ella.
La circunstancia favorable a la lectura de dicha colección ha sido la espantosa pandemia, tan aciaga cosechando dolor y muertos como favorable a la introspección, en mi caso derivada hacia la gozosa y abundantísima lectura. Mis prejuicios me vetaron leer la totalidad de la colección, aunque la mayoría hayan desfilado ante mis ojos.
PARA SEGUIR LEYENDO:
https://trinjolbuz.blogspot.com/2021/06/perlas-de-la-biblioteca-personal-de.html
Publicaciones del Padre Gabino (D. Gabino López Morant o Monseñor Gabino).
...por Paco Acosta
(Si no se ha leído ya, véase La Producción bibliográfica de nuestros profesores, en donde se fundamenta esta serie de artículos. Hasta ahora se compone de:
1.- Publicaciones de D. Antonio Magariños
2.- Publicaciones de D. Luis Ortiz Muñoz
3.- Publicaciones de D. Rafel Ybarra
4.- Publicaciones de D. Jaime Oliver Asín
5.- Publicaciones del Padre Mindán (D. Manuel Mindán Manero)
6.- Publicaciones de D. José Navarro Latorre
7.- Publicaciones de D. Tomás Alvira Alvira
8.- Publicaciones del Padre Gabino (D. Gabino López Morant o Monseñor Gabino)
y espero seguir…).
En una primera instancia parece que, en el caso de las publicaciones del Padre Gabino, no es preciso consultar los registros de la BNE, pues, creo que todos nosotros, sabemos que sus libros han sido los “libros de texto” de la asignatura de Religión en el Ramiro. También creo que opinaréis ¿para qué presentar las portadas de sus publicaciones, si todos “las conocemos”?
Efectivamente sabemos que Monseñor Gabino, (era monseñor por ser “Camarero secreto de su Santidad”), sólo publicó libros de índole religiosa, y más concretamente libros de texto, adaptados a los temarios exigidos en los distintos planes de estudio. Lo que ocurre es que, a mi entender, lo tenía relativamente sencillo, pues al cambiar de un plan a siguiente, lo que no cambiaba era la “materia en sí”. A lo sumo aquello que se “pretendía enseñar” en un curso, en el siguiente plan se pasaba a otro distinto. Por tanto, los libros del padre Gabino, presentan títulos iguales o muy semejantes, para cubrir los diferentes cursos de los planes de estudio 1953 y 1957, que son los que abarca con sus libros de texto.
Me aventuro a decir lo mismo de “los contenidos”, pero esto es únicamente una suposición mía. Eso sí basada en la “experiencia personal”, pues aproveché los libros de mi hermano mayor (del plan 53). No recuerdo que cambiasen gran cosa, excepto las portadas…
Eso mismo “opina” la BNE, que le asigna 16 obras (según se realice la consulta, indica solo 11 obras). En realidad da lo mismo una cifra que otra, porque también indica que son todas relativas a 4 obras destacadas. El resto son ediciones, o versiones de las mismas, motivadas por cambio de plan sobre el mismo libro, convenientemente adaptado. Incluso dentro de un mismo plan un libro ha podido tener diversas ediciones con distintas portadas.
Sin embargo, la consulta a la BNE no ha resultado del todo infructuosa, ya que me ha confirmado que el Padre Gabino participó en unas pocas ediciones (concretamente desde la 36ª -1955- hasta la 38ª -1971-) del Catecismo Mayor de San Pío X, hecho del que tenía noticias, pero no tenía pruebas. En estas ediciones se indica, que ha sido “revisada, puesta al día y acomodada a los alumnos de España e Hispanoamérica por Monseñor Gabino López Morant, Camarero Secreto de su Santidad Profesor numerario de Religión del Instituto Nacional de Enseñanza Media Ramiro de Maeztu de Madrid”.
Curiosamente, la BNE también considera “obras” los programas de la asignatura que acompañaban a los libros. Efectivamente los programas tienen una impresión independiente, presentan un formato pequeño y cuentan con un número de páginas reducido. No los he considerado aquí, al no aportar nada…, salvo para nuestro recuerdo… ¡y haber tenido que comprarlos!
El Dogma Católico 4º curso [1958 - 1959] (es del plan 1953)
Libro, 155 pág.
Madrid, Gredos
Tamaño: 21 cm.
Jesucristo en el antiguo Testamento y en los Evangelios 2º curso [1956] (es del plan 1953)
Libro, 254 pág.
Madrid, Gredos
Tamaño: 21 cm.
La doctrina de nuestro señor Jesucristo curso 1º [1955] (es del plan 1953)
Libro, 202 pág.
Madrid, Gredos
Tamaño: 21 cm.
El Dogma Católico 6º curso plan 1957 [1958 - 1965]
Libro, 207 pág.
Madrid, Gredos
Tamaño: 21 cm.
La Moral Católica 5º curso plan 1957 [1958 - 1964]
Libro, 205 pág.
Madrid, Gredos
Tamaño: 21 cm.
La Doctrina de Jesucristo 4º curso plan 1957 [1960 - 1965]
Libro, 158 pág.
Madrid, Gredos
Tamaño: 21 cm.
Historia de la Iglesia curso 3º plan 1957 [1959 - 1965]
Libro, 159 pág.
Madrid, Gredos
Tamaño: 21 cm.
La Iglesia de Jesucristo: su historia y su liturgia curso 3º plan 1957 [1958]
Libro, 196 pág.
Madrid, Gredos
Tamaño: 21 cm.
Jesucristo según los Evangelios 2º curso plan 1957 [1958 - 1959]
Libro, 159 pág.
Madrid, Gredos
Tamaño: 21 cm.
El mesías prometido curso 1º plan 1957 [1957 - 1959]
Libro, 159 pág.
Madrid, Gredos
Tamaño: 21 cm.
(Revisado y Puesto al día por Gabino López Morant)
Libro, 218 /207 pág.
Madrid, Razón y Fe
Madrid, Magisterio Español
Tamaño: 19 cm.
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En las últimas entregas de esta serie “Publicaciones de…” estoy colocando para terminar portadas de libros en las que aparece el nombre de nuestro profesor. No he encontrado ninguna relativa al Padre Gabino.
Sin embargo hay un libro, que recoge en su interior algunos informes escritos por D. Gabino López Morant, relativos a sus experiencias y vivencias durante la guerra civil (parte de los cuales ya quedaron publicados y comentados en este blog en un post de título: “Cosas no suficientemente divulgadas de Monseñor Gabino López Morant, Camarero Secreto de su Santidad”). Esta es la portada del libro en el que las encontré:
Del Padre Gabino también nos han llegado “otros escritos”, que si bien no alcanzaron la gloria de verse divulgados “en papel” -ni independientemente, ni siquiera en cualquier otra publicación colectiva-, han sido “sacados a la luz” por Rosa Muro y Manolo Rincón, en ese encomiable trabajo de rescatar para todos nosotros la documentación histórica del Ramiro. Se trata de "Memoria de los trabajos realizados en la cátedra de Religión (1939-1940)", "Memoria ... Religión (1940-1941)" y "25 años de enseñanza de la Religión".
A nosotros nos permiten conocer su visión del Ramiro, desde su perspectiva...
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Si alguien dispone de alguna portada adicional a las aquí recogidas, o alguna referencia no considerada, se agradecerá la envíe a 1108dos@gmail.com, para así completar este artículo.