27 de febrero de 2018

AULA64 ¿CÓMO SE CREA UNA NOVELA HISTÓRICA? PONENTE: ALFONSO ARENAS



...Por Kurt Schleicher

   Algo muy conveniente durante la fase de preparación de una novela histórica es visitar los lugares en los que se va a emplazar la acción. En este caso, Alfonso se pegó un viajecito con su mujer a Estambul con la excusa de la ambientación, con lo que mató dos pájaros del mismo tiro. Hoy ha querido compartir con nosotros sus vivencias en esta ciudad.
   Para el que no conozca a Alfonso (se llama Ildefonso, pero ahora resulta que Alfonso le gusta más), Vicente le hizo un panegírico delante de todos (no penséis mal). Estuvo en el “A” hasta 4º, cuando por circunstancias familiares se tuvo que poner a trabajar, pero continuó en el Ramiro, en nuestro afamado nocturno. Se metió en el mundo de la informática cuando no mucha gente sabía lo que era eso y se dedicó después a consultor de empresas; en resumen, es lo que los americanos llamarían un “self-made man”. 







No le fue mal, por lo que hace dieciséis años se dijo que mejor fueran otros los que “consulten”, se retiró al monasterio de su casa y se puso a desarrollar lo que quería hacer de verdad: escribir. Tras superar el escollo sangriento de la primera novela (así lo ha llamado), ganó un premio, lo que le permitió continuar este camino con éxito y ya ha publicado cinco novelas, la mayoría históricas. Ahora va a por la sexta. Y así se ha convertido en nuestro escritor de cabecera de la Promo 64…
   Tras estos prolegómenos, Alfonso nos contó a base de pinceladas sus impresiones  sobre Estambul. La ciudad se ha llamado de seis formas diferentes; como anécdota, Atatürk advirtió que toda carta en la que en el sobre apareciera “Constantinopla”, fuera devuelta. Y lo cumplió.




   El Bósforo separa a Europa de Asia y parte en dos a Estambul, lo que la convierte en un caso único. El turismo se limita habitualmente al centro histórico o casco antiguo, pero la ciudad es mucho más grande, con nada menos que 22 millones de turcos, que ya son turcos. Conviene ir a hoteles de cinco estrellas, pues fuera de la temporada alta puedes pasar una noche turca por 100 a 125 €.
    Las visitas turísticas suelen dar comienzo en Ayasofya, que es Santa Sofía en turco; es interesante saberlo, pues usando el nombre traducido puedes terminar ni se sabe dónde, igual que sucede con otras muchas denominaciones. En el año 360 dieron comienzo las obras, en plena era bizantina. El arquitecto fue Isidoro de Mileto, que tuvo el mérito de darse cuenta a tiempo que la gigantesca iglesia podría reventar por el peso de la cúpula y tuvo que colocar contrafuertes en el exterior. La cúpula le salió un poco ovoidal, pero cuando se hundió y resucitó de sus cenizas ya quedó “redonda”. Todavía hubo otro incidente, un incendio, y la que hoy vemos es la tercera. Tras unos mil años constantinopolicentes, el sultán Mehmet tomó la ciudad y la convirtió en mezquita. Como lo de las efigies estaba mal visto, los preciosos mosaicos bizantinos fueron tapados con yeso (el menos no fueron destruidos). He entendido que todavía hoy se estén tratando de restaurar. Desde 1935, en la época de Mustafá Kemal Atatürk, en su afán laicista, la convirtió en Museo.






      Alfonso nos habló también de la Mezquita Azul, que es el otro gran monumento de la ciudad. Sin embargo, a mí me dio la impresión que el monumento que más le impresionó fue la Gran Mezquita de Suleimán, situada en una zona dominante de Estambul. Al arquitecto le pasó lo mismo que mil años antes al señor Isidoro con Sta. Sofía, es decir, que la mezquita iba a estallarle encima si no hacía algo para evitarlo; en esta ocasión, resolvió el problema arquitectónico a base de cupulitas en tándem, resultando así una orgía cupular y dotando a la mezquita de un aspecto muy sui-géneris.
       Alfonso nos contó varias sabrosas anécdotas, como la del Tranvía de los alemanes, que al quitarles los caballos de tiro, tuvieron que ser traccionados por sufridos ciudadanos de segunda.
        Como resumen, nos recomendó que para visitar Estambul, no nos limitásemos a los lugares turísticos, sino que abramos los ojos paseando por las calles y conociendo a sus gentes, su simpatía y su buen “saber hacer” frente al turista extranjero.
        Antes de cerrar esta primera parte con su exposición turística, nos recomendó el hotel Tomtom, en el que las habitaciones son de unos 55 m2, con jacuzzi y otras lindezas, entre las que destaca algo muy importante en esta ruidosa ciudad: el silencio.
       En la segunda parte, nos contó que todo esto le serviría para ambientar su novela, que trataría de un barco – el Goeben – que cambió el destino del mundo, al menos el de Medio Oriente, pues las sangrientas batallas de Gallípoli y los problemas de Palestina entre árabes y judíos son algunas de las consecuencias. Y ya no cuento más…




       Por último, nos regaló su particular recetario para un escritor novel, que está detallado en su presentación.




      Después del buen rato disfrutando de los placeres que ofrece Estambul, de lo que esta reseña no es sino una pequeña muestra, pasamos a nuestro habitual restaurante de la Residencia de Estudiantes. Allí nos dedicamos a lo de siempre: departir entre nosotros, disfrutando de nuestra propia compañía y de paso metiéndonos algo sabroso entre pecho y espalda.













 KS, 27 febrero 2018


24 de febrero de 2018

LA CONSTITUCIÓN, POR FORGES



...POR NICOLÁS PÉREZ-SERRANO JÁUREGUI

Guardo con emoción los cuatro cuadernillos o fascículos que publicó Forges nada más aprobarse nuestra Constitución de 1978; él, a su aire, agrupó sus viñetas, dibujos y comentarios en estas cuatro secciones:

1ª Parte “Derechos y Libertades”
(Artículos 1 a 55).



2ª Parte “De la Corona y de las Cortes Generales”
(Artículos 56 a 96).

3ª Parte “Del Gobierno y de la Administración”
(Artículos 97 a 136).

Y 4ª Parte “De la Organización Territorial del Estado”
(Artículos 137 a 169, Disposiciones Adicionales, Transitorias, Final y Derogatoria).



Pero el interés personal que para mí tiene este libro va más allá de la afición que tengo a nuestra Constitución de 1978, pues en la página inicial tiene la siguiente dedicatoria:

“Para Nicolas, agradeciéndole en nombre de la parte del estado llano sus noches de vela y retoque de estilo pre-constitucionales. Forges. 6-XII-78”.



Ello obedece a la circunstancia que resumidamente él mismo narra en esa breve pero cariñosona, muy suya, dedicatoria: durante el verano de 1978 cada tarde-noche, prácticamente cuando acababa su tarea de cada día la Comisión constitucional del Senado (yo era Secretario General de la Cámara Alta y Letrado Asesor de la propia Comisión que tramitó el texto previamente aprobado por el Congreso), Antonio Fraguas, alias “Forges” (recordaré que “forges” significa fraguas en francés y en catalán), se acercaba a hablar conmigo al Palacio del Senado, en la Plaza de la Marina Española, para que le suministrara copia de los textos que se habían aprobado en esa sesión.

Luego, al aprobarse definitivamente el Texto (se celebró el referéndum el día 6 de diciembre de 1978: curiosidades de la vida, ese día es la festividad de San Nicolás de Bari), me regaló ese ejemplar que conservo y que hoy traigo a colación coincidiendo con la muerte de nuestro gran humorista.

Descansa en Paz, querido Antonio: todo el “Estado llano” español tiene mucho que agradecerte. ¿Quién no ha sido, al menos por un rato, uno de tus inefables “Blasillos”, que, asomado al teso de su pueblo, veía pasmado cómo en las Cortes del bienio 1977-1978 se producía un espectáculo con protagonistas respetuosos y que acabaron aprobando una “Consti” que a todos “molaba”?

Nicolás Pérez-Serrano Jáuregui. 22 de febrero de 2018.

22 de febrero de 2018

OBITUARIO DE FORGES

...por Vicente Ramos

Ya todos los medios de difusión nacional han recogido las semblanzas que de este premiado humorista se han podido escribir.

A mi me gustaría dejar reflejo de que fué compañero nuestro de la promoción de 1959, puesto que nació el 17 de Enero de 1942. Y hacerle un pequeño homenaje publicando algunos de su dibujos relacionados con el Estudiantes y la Demencia.

D.E.P. Antonio Fraguas de Pablo.