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8 de septiembre de 2014

SEMBLANZA DE LUCAS

por los hermanos Rincón Arche

Hoy traemos al Blog a un trabajador del Ramiro, que puede no recordéis ya, pero merece que figure junto con otros más conocidos para evitar su total olvido. Sumamos aquí los recuerdos de dos hermanos y si alguien sabe más cosas sobre esta persona, os invitamos a exponerlas.
Era un personaje que pasaba desapercibido y que poca gente recuerda. Solo sabemos que se llamaba Lucas y era una persona baja de estatura, vestido con un mono azul y calzando unas botas de cuero.
A veces llevaba una escoba entre las manos. Otras unas tijeras de podar.
Su cometido en el Ramiro era variopinto.
Era jardinero. Podaba y arreglaba las plantas y árboles del recinto y tenía una pequeña plantación frente a la Nevera, en los tiempos en que existían allí unos bancos de ladrillo rojo y la cancha de baloncesto era más pequeña.
También barría las aceras, con una escoba grande.
Tenía sus útiles de trabajo, en un cuartucho en el foso, junto al urinario, el cual también limpiaba, por lo que yo le compadecía.
Creíamos que era mudo, pero al hacer travesuras en su plantación, vimos que hablaba y nos increpaba.
Con Pedro Antonio Quiñones, que tenía gran imaginación, la tomamos con el pobre Lucas. Quiñones decía que era un esbirro del Cardenal Richelieu y nosotros jugábamos a hacer incursiones por su territorio. Dichas “incursiones”, consistían en pasar corriendo y acercándonos lo más posible a él mientras plantaba agachado, arrojándole bolsas llenas de tierra, con la sana intención de impactar en su cuerpo. Él chillaba y nos lanzaba imprecaciones mientras nos escapábamos a toda velocidad.
Recuerdan que tenía un pequeño perro llamado Pelusa, al cual debía alimentar mal, pues estaba deseoso de comer lo que le dábamos a la hora del recreo. El perrito era blanco y marrón y correteaba por los espacios del Instituto.
No podemos, por desgracia, escribir más de este pequeño personaje, que hacia tercero de bachiller dejé de ver, no sé si porque se jubiló o se cansó de limpiar la letrina del foso.

Esperamos haberle rendido aquí un modesto homenaje.

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